|
Tuve
la oportunidad de conocer a un par
de seres humanos que se ha ganado
toda mi admiración, respeto y
cariño: Don Hiram Rodríguez
y su esposa Isabel Pichardo. Cabe mencionar que como desarrolladora de Jayuya.Net
he compartido con un sin número de
personas, pero sin lugar a dudas,
Hiram e Isabel, han dejado una
huella tanto en mi carera
profesional, como personal.
Las cosas de la vida... lo que fuera
una reunión de "negocios",
se convirtió en una inyección de
motivación, así como una lección
de lo que es la verdadera humildad. Mis
felicitaciones a la Familia
Rodríguez por sus triunfos y
cumplimiento de metas
alcanzadas--que como bien sabemos se
necesita de mucho esfuerzo para
lograrlas. A continuación,
con mucho orgullo de presentar a
otro de nuestros jayuyanos
destacados, les presento una
semblanza de Don Hiram, obtenida del
libro "Historia, Imagen, y Sentir de un
Pueblo: Jayuya", de otra de nuestras
jayuyanas destacadas Doña Aurea
Pierluissi.
Sr.
Hiram Rodríguez Cortés
Su espíritu de lucha lo llevó a
conquistar un alto sitial en el
campo
de las finanzas y la economía, en
E.U. y otros países.
Oye una linda historia de jíbaros emigra’os que se atreven enfrentar la
vida con verdadero valor y empuje.
El 14 de septiembre de 1988, el alcalde de Nueva York, Hon. Edward Kock,
seleccionó al jayuyano Hiram Rodríguez,
Presidente de la Rosa del Monte
Express, Inc., una compañía de
mudanzas a nivel internacional, para
recibir la primera entrega del
premio “LA COMPAÑIA HISPANA DEL AÑO”. La actividad coincidió con la celebración del Mes de la
Herencia Hispánica en aquella urbe.
Hiram fue un joven visionario, pobre en recursos materiales, pero rico en
determinación, que a los 18 años
dejó el cafetal y cruzó el charco
grande para “ir a probar fortuna”
– como narraban los cuentos de
nuestros mayores – a la Babel de
Hierro.
Su padre Gelín Rodríguez,
agricultor, emigraba por temporadas
a los E.U. en la “época
muerta”en el cafetal – en busca
de trabajo que le permitiera
sustentar a una familia de 12
hijos(as).
Al mes de llegar, nuestro joven buscó trabajo en una compañía de mudanzas
que lo entrenó en el oficio.
Se matriculó en clases
nocturnas de inglés y estudió
administración de empresas en
“Mercy Collage”. Tres
años después, comenzó su propio
negocio de mudanzas.
Había hecho unos ahorros con
los cuales se compró un camión
viejo y, junto a sus amigos, cargaba
mudanza entre los hispanos cercanos—día
y noche.
De aquí en adelante, Hiram
empezó a vivir el “gran sueño
americano”.
Logró fundar e incorporar La
Rosa del Monte Express, Inc. Que le
reportó buenas ganancias.
Esto lo lleva a abrir una
segunda oficina en Puerto Rico.
El éxito fue tal que logró
fundar nuevos mercados en Estados
Unidos y el Caribe; entre ellos en
Illinois, Miami, Orlando,
Massachussets, Pennsylvania, Ohio,
Connecticut y Santo Domingo.
En junio de 1988 el
“Hispanic Bussiness Magazine”
publica que la Rosa del Monte ocupa
el lugar 224 en la lista de las 500
empresas hispanas más exitosas de
los E.U.
Hoy día la empresa se extiende en el ámbito internacional, empleando sobre
200 personas.
Esta multimillonaria empresa
tiene la distinción de ser el único
negocio de mudanzas propiedad de
hispanos autorizada a operar
nacionalmente por la “Interstate
Comerse Comisión”por sus
servicios de alta calidad,
responsabilidad y excelencia.
Hiram
esta envuelto en el movimiento de
desarrollo del Sur del Bronx y en la
creación de recursos financieros
para pequeños negocios.
Es fundador, accionista y
miembro de la junta del “New York
National Bank”, director fundador
del “National Hispanic Business
Group”y ha servido como director
del “South Bronx Community
Planning Board”.
Nuestro empresario se casó con la Sra. Isabel R. Pichardo – dominicana
– y han procreado cinco hijos que
estudian y/o trabajan con su padre.
Conserva un hogar el el Bo. Río
Grande de Jayuya – donde nació
– y lo visita periódicamente ya
que viene a liberarse del estrés
oyendo música, recreándose en
nuestros bellos paisajes y
recordando sus raíces.
En Hiram tenemos un ejemplo
inspirador de lo que es trabajar
duro, perseverar y ser tenaz.
|
|