El Sol de Jayuya es un petroglifo (tallado en piedra) de un gran valor arqueológico que es parte de dicho mural.  Este, y otras expresiones allí, fueron esculpidas en bajo relieve por el indio taíno mucho antes del descubrimiento de América.  Este petroglifo no aparece en otros lugar de Puerto Rico, por lo que el Centro Cultural Jayuyano lo tiene adoptado como su emblema oficial.  Sean símbolos artíticos o de escritura, signos teogónicos (el indio de Puerto Rico creía en un dios que llamaban Yocahú Vagua Morocotí), es posible que el Mural de Zamas sea un altar erigido al dios Yocahú, tal cual sucedió en muchísimas otras culturas indígenas de América (Aztecas, Mayas, Incas).  O podría ser arte por el arte…  De todas maneras, el Sol de Jayuya ha trascendido lo puramente especulativo e histótico y se halla representado en tejidos, bordados, envases…  Los Tres Picachos (segunda montaña más alta de Puerto Rico) arriba, y el Rio Coabey abajo, guardan el misterio de el Mural Indígena de Zamas.